martes, 5 de noviembre de 2013

Los jóvenes el alcohol y las drogas

En un mundo que se encuentra en crisis, donde los valores se van oscureciendo, donde cada vez más familias se encuentran divididas, donde la ley del gusto y disgusto se ha vuelta una norma de vida; muchos jóvenes ante la experiencia de sin sentido, de frustración, en vez de enfrentar y responder al porqué de lo que su interior percibe, optan por "hacerse los locos" buscando mil maneras para huir de esa realidad que "incomoda".
El mundo de hoy le brinda al adolescente diversas formas para fugar de su interior, de lo que realmente lo compromete. El alcohol y las drogas se está volviendo unas de las maneras más usuales con lo que el adolescente busca "olvidar" la voz de su conciencia.
Todo tipo de uso -ya sea poco o mucho- se debe considerar como peligroso, puesto que no se puede predecir quiénes desarrollarán problemas serios. La clave es saber rechazarlos desde el inicio, pero el "decir no" no es suficiente.
Algunos jóvenes están en "mayor riesgo" que otros de desarrollar problemas relacionados con el alcohol y las drogas. Encabezan la lista aquellos cuyas familias tienen ya un historial de Abuso de Substancias. 

                                               

Tipos de  drogas

Los productos legalmente disponibles incluyen las bebidas alcohólicas (para los mayores de 21), el tabaco (la edad legal varía), algunos medicamentos por receta médica, inhalantes y medicinas de venta libre para la tos, la gripe, el insomnio y para adelgazar. Las drogas ilegales incluyen la marihuana, la cocaína/"crack", LSD, PCP, los derivados del opio, la heroína y las "drogas diseñadas"
Según investigaciones, los jóvenes que comienzan a fumar o bebes desde temprana edad corren un grave riesgo. A estas sustancias se les denomina las "drogas del umbral", puesto gran cantidad de vez termina en la marihuana y de ahí a otras drogas.

                                                   

El papel de los padres en evitar el consumo de drogas

Es importante que los padres se muestren firmes en su posición contraria al consumo de estas sustancias, porque así es mucho más probable que los jóvenes prefieran divertirse sin alcohol. Cuando dicen "no", es que "no". No tiene que haber lugar a dudas de que la familia se muestra completamente en contra.
Cuando dicen "no", es que "no"
Los padres tienen que hacer el intento de comprender lo que está pensando el joven y por qué se sospecha que quiere probar alcohol u otras sustancias. No tienen que olvidarse de que ellos también fueron jóvenes.

Además los jóvenes se sienten muy a menudo presionados para probar lo que sus amigos también están consumiendo, para "no ser menos", y esto se puede tratar de evitar conociendo a los padres de los jóvenes con los que tus hijos pasan mucho tiempo, y comprobando que sus amigos son una buena influencia para ellos.